Él es Mojojo, el gordo Mojojo. Hace días, estaba en mi casa tranquilamente, hasta que empecé a escuchar un extraño ruido en un bolsa que tenía. Allí había tierra para mis matas y algo más. Con temor la abrí despacito, entonces lo ví, apareció Mojojo muy sonriente.

Es un Mojojoy, una larva subterránea. Hay quienes se la comen, otros la combaten como plaga porque ataca las raices de los cultivos. Pero yo lo vi y quedé encantada. Sus moviminetos cuidadosos, su manera de acurrucarse, no me puede resistir, me cautivo el corazón.

1 comentario:
Ese es el peligro de jugar con tierra se puede uno encontrar hasta un amigo. Espero que tengan una relación bonita.
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